Autonomía Provincial

AUTONOMÍA DE SANTIAGO DEL ESTERO

27 de Abril: El Grito Sagrado de la Autonomía Santiagueña

A 206 años de aquel histórico 1820, Santiago del Estero vuelve a vestirse de gala para conmemorar el hito que marcó nuestro destino como provincia libre y soberana. No celebramos simplemente una fecha en el calendario; celebramos la determinación de un pueblo que, cansado de las tutelas externas, decidió tomar las riendas de su propio futuro.

El 27 de abril de 1820, el Cabildo de nuestra ciudad —la «Madre de Ciudades»— proclamó finalmente la Autonomía Provincial, rompiendo los lazos de dependencia con la Gobernación de Tucumán. Fue el corolario de una lucha que tuvo como mártir al incansable Juan Francisco Borges y como brazo ejecutor y primer gobernador al Brigadier General Juan Felipe Ibarra.

Desde Santiago Educativo, honramos la memoria de aquellos hombres y mujeres que soñaron con una provincia federal y participativa. Entender nuestra autonomía es comprender que el federalismo no es solo un concepto político, sino un sentimiento que late en el monte, en el río Dulce y en cada aula de nuestra provincia.

Hoy, más que nunca, renovamos el compromiso de defender nuestra cultura, nuestra historia y nuestra identidad. Porque ser autónomos es, sobre todo, tener la libertad de contar nuestra propia historia.

¡Viva la Autonomía Provincial! ¡Viva Santiago del Estero!

27/04/1820 – 27/04/2026 (206 Aniversario)

Bernabe Araoz
Gob. del Tucumán Bernabé Araoz

Santiago del Estero que había sido la ciudad desde donde se había irradiado cultura, partiendo las expediciones fundadoras de los pueblos, estaba olvidada y dependía del gobierno de San Miguel de Tucumán, de la cual solo había recibido agravios y vejaciones, que eran insostenibles.
Esta situación culminó, cuando un cuerpo de tropas con el pretexto de escoltar al general Belgrano (quien viajaba a Buenos Aires enfermo), pero con el propósito real de ocupar el Gobierno e imponer sus candidatos en el Cabildo.
De nada valió el pedido de justicia al gobierno de Tucumán encabezado por Araoz, pues este gobernador apoyaba el fraude, el despotismo y la violencia abierta, empleada en casi todos sus emisarios.

La escena más escandalosa, fue la que se dio en la misma ciudad de Santiago el 20 de Mayo, el Capitán Echaurri que estaba bajo las órdenes directas de Araos, puso sobre las armas a la tropa que mandaba dos horas antes de las elecciones, para presionar al electorado en el voto, que fue un verdadero fraude, dónde las personalidades más representativas de la época se negaron a votar y pidieron la nulidad de la elección.
Todo esto lo supo Araoz pero lejos de tomar medidas siguió protegiendo a los opresores del pueblo de Santiago.

Ante estos hechos se reclamó la presencia de Juan Felipe Ibarra, Comandante General de las Fronteras, el cual llegó a la ciudad el Viernes Santo por la mañana al frente de una tropa de ciudadanos del campo a los que se agregaron otras personas de la ciudad. Echaurri (emisario de Araoz) fue a su encuentro y fue completamente derrotado en un combate que se dio en las inmediaciones de la Iglesia de Santo Domingo,  desde ese mismo momento Juan Felipe Ibarra puso el orden en la ciudad y el retiro de Echaurri a Tucumán. Luego convocó al pueblo a una asamblea popular y fue elegido por unanimidad Teniente Gobernador Interino y proclamó un Cabildo adicto a la causa de la autonomía.

Roto así los vínculos de dependencia con el gobierno de San Miguel de Tucumán y considerada como una provincia más de la República Federal del Río de la Plata, nació así la vida federal con la declaración de la Autonomía Provincial, el 27 de Abril de 1820.

 

 

 

 

 

 

Combate en Santo Domingo

El combate de la autonomía se produjo en inmediaciones del templo de Santo Domingo, en Santiago del Estero.

Ibarra se puso en marcha con sus soldados hacia la ciudad de Santiago del Estero, acompañado de tropas de refuerzo de Santa Fe enviadas por Estanislao López.

El 30 de marzo se reunió el cabildo; Echauri informó de la marcha de las fuerzas de Ibarra y ordenó por bando el reclutamiento forzoso del vecindario. A las 9 de la noche, se intentaba parlamentar, pero Ibarra exigía el abandono inmediato de la plaza y de las municiones por parte de Echauri.

En la madrugada del 31 de marzo de 1820, Viernes Santo de ese año, el caudillo mandó un ultimátum:

«No puedo ya ser más insensible a los clamores con que me llama ese pueblo en su auxilio por la facciosa opinión que sufre indebidamente de V.S. para cimentar de mucho su esclavitud. Me hallo ya a las inmediaciones de ese pueblo benemérito y si V.S. en el término de dos horas desde el recibo de esta intimación, que desde luego lo hago, no le permite reunir libremente a manifestar su voluntad, cargo con toda mi fuerza al momento».

Por la mañana, no teniendo respuesta favorable, avanzó con sus tropas por el sudeste de la ciudad. Las primeras escaramuzas de Ibarra con Echauri, se libraron en los alrededores del templo de Santo Domingo.

Las fuerzas tucumanas subestimaron a las fuerzas gauchas. Las tropas de Ibarra, aunque desorganizadas y empobrecidas de tantos combates en las fronteras, lucharon por su tierra, por la autonomía y la instalación del federalismo en Santiago del Estero. La pelea fue breve y definitoria. Al cabo de unas horas, Echauri se dio a la fuga, y hacia el mediodía Ibarra tomó el control de la ciudad.

 

«Acta de declaración de la Autonomía»

«Nos los representantes de este territorio de Santiago del Estero, convencido de este principio sagrado que entre hombres libres no hay autoridad legítima, sino la que emana de los votos libres de los ciudadanos, tomamos, al Ser Supremo por testigo y juez de la pureza de nuestras pretensiones en la declaración solemne que vamos a hacer.»

Artículo 1º: Declaramos por la presente acta nuestra jurisdicción de Santiago del Estero, uno de los territorios unidos de la Confederación del Río de la Plata.

Artículo 2º: No reconocemos otra soberanía ni superioridad, sino la del congreso de nuestros coetanos, que van a reunirse para organizar nuestra confederación.

Artículo 3º: ordenamos que se nombre una junta constitucional, para formar una Constitución Provisoria y organizar la economía interna de nuestro territorio, según el sistema provincial de los Estados Unidos de la América del Norte, en tanto como lo permitan nuestras localidades.

Artículo 4º: Declaramos traidores de la Patria y castigaremos como tales a todo vecino o extranjero que por palabra o escrito, y con más fuerte razón a los que con actos violenten, contra este acto libre y espontáneo, de la soberanía del pueblo de Santiago.

Artículo 5º: Ofrecemos nuestra amistad a nuestros respetables hermanos y conciudadanos de Tucumán, y el olvido, de los pasado, a los que nos han ofendido; inmolando todo resentimiento sobre las aras de la Religión y la Patria.

Fusilamiento de Juan Francisco Borges

Vídeo filmado en el año 2011 por alumnos, docentes y profesores de la escuela N° 328 «Pablo R Trullenque» de la localidad de Colonia Gamara – Dpto Banda, Provincia de Santiago del Estero – Argentina.- Agradecemos la gentil colaboración del docente y folklorista Juan Carlos Carabajal del Técnico Diego Diaz de la Universidad Católica de Santiago del Estero, la docente y escritora santiagueña Maximina Gorostiaga de Mema.

 

El Pacto de Vinará

Con la firma del Pacto de Vinará, rubricado el 5 de Junio de 1821, en la localidad homónima del departamento Río Hondo, mediante el cual se puso término a los enfrentamientos entre nuestra provincia y Tucumán, allá en los albores de nuestra organización territorial e institucional como provincia independiente y autónoma.
Tal cual lo refleja la historia Argentina, el de Vinará, es uno de los pactos preexistentes a lo que hace referencia en su preámbulo nuestra Constitución Nacional y el primero del norte.
Vinará quiere decir pueblo de todos o muchos, la importancia histórica de Vinará, reside  en haber sido una posta de renombre, donde el viajero descansaba para seguir largas travesías hacia el norte. Dista a 80 kilómetros en línea recta de la Ciudad de Santiago del Estero y solo 20 de la frontera de Tucumán.
El pacto fue suscripto por el Presbítero Pedro León Gallo en representación de Santiago del Estero, don Miguel Araoz por Tucumán y el Dr. Antonio Pacheco de Melo por Córdoba. Este pacto puso fin a la lucha entre Tucumán y Santiago. Ambas partes se comprometieron a procurar la organización institucional, se invitaba a Salta a ratificar el Tratado. Se formalizó el deber de ayuda y unión entre Tucumán, Salta y Santiago del Estero, esta última con retención de su autonomía y gobierno propio, desde entonces la antigua posta de Vinará fue declarado lugar histórico.

Jose M. Lami Hernandez – 1986

«Detrás de escena» de la historia:

El «Saladino» de Belgrano

Muchos saben que Ibarra fue el primer gobernador, pero pocos saben que el General Manuel Belgrano le tenía un respeto enorme. Lo llamaba afectuosamente «el saladino Ibarrita». Belgrano admiraba su destreza como jinete y su valentía, al punto que le confió la instrucción de 200 de sus hombres. Ibarra no era solo un caudillo rudo; era un táctico que aprendió de los pueblos originarios el arte de la emboscada y la retirada rápida.

 

Una Autonomía con «Gran Baile»

Cabildo de Santiago del EsteroLa historia formal suele ser solemne, pero los registros cuentan que tras la victoria de Ibarra sobre las tropas tucumanas y la firma del acta el 27 de abril, la ciudad no solo celebró con discursos. Hubo un gran baile popular que duró días. Fue la forma en que el pueblo santiagueño, de todas las clases sociales, selló su libertad: con música y danza en las calles.

 

Borges: El Protector de Salta

Antes de su trágico final, Juan Francisco Borges no estuvo solo. Cuando fracasó en su primer intento autonomista, logró escapar de la prisión y se asiló en Salta bajo la protección de nada menos que Martín Miguel de Güemes. Esto demuestra que la causa santiagueña estaba conectada con los grandes líderes del federalismo del Norte. La autonomía no fue un capricho local, sino parte de un movimiento regional inmenso.

 

El contraste de los líderes

Borges: Era el intelectual, de familia patricia, con estudios universitarios y formación militar académica.

Ibarra: Era el líder del monte, un hombre solitario, callado y de mirada desconfiada, que nunca se casó y cuya única amistad real era su hermano «Pancho».

Dato curioso: Ibarra murió en 1851 después de gobernar 31 años. Es uno de los mandatos más largos de la historia argentina.

 

La «Madre» que dependía de su «Hija»

Un punto que siempre genera asombro es recordar la injusticia administrativa: Santiago del Estero (fundada en 1553) pasó a depender de Tucumán (fundada después, en 1565). Históricamente, era como si una madre tuviera que pedirle permiso a su hija para tomar decisiones. Ese «orgullo herido» fue el motor que unió a los vecinos para firmar el acta aquel 27 de abril.

 

Historias Ocultas

El «Escuadrón de la Selva»: Táctica Guerrillera

Cuando Ibarra salió de Abipones hacia la ciudad para declarar la autonomía, no traía un ejército tradicional de uniformes brillantes. Traía a sus «Dragones».

Juan Francisco Borges

La historia no contada: Estos hombres peleaban con tácticas de «tierra arrasada». Cuando los tucumanos intentaban avanzar, los santiagueños quemaban los pastizales y envenenaban los pozos de agua con animales muertos o ramas de plantas tóxicas del monte. Ibarra inventó una especie de «guerra de guerrillas» santiagueña. Sin esa táctica de desgaste, una provincia pobre y despoblada jamás le hubiera ganado a la poderosa Tucumán.

 

El Parentesco de Sangre: Ibarra y Mama Antula

Juan Felipe Ibarra era sobrino nieto de María Antonia de Paz y Figueroa (Mama Antula).

El detalle oculto: Su madre era María Andrea Antonia de Paz y Figueroa. Se dice que esa «terquedad» y resistencia que tenía la Santa para caminar descalza por todo el país, era la misma que tenía Ibarra para resistir 31 años en el poder.

Curiosidad: Ibarra era un hombre profundamente religioso (quizás por herencia familiar). A pesar de ser un guerrero duro, mandó a construir templos como La Merced y la vieja Villa de Loreto. No era el «bárbaro» que los unitarios porteños querían pintar.

 

El Tratado de Vinará y el «Tercer Hombre»

Siempre hablamos del 27 de abril, pero la autonomía se selló legalmente un año después en Vinará (Termas de Río Hondo).

Lo que no se cuenta: Hubo un «mediador» cordobés, el Dr. José Antonio Pacheco de Melo, que tuvo que venir a Santiago porque Ibarra y Aráoz (el gobernador de Tucumán) ¡ni siquiera se querían sentar en la misma mesa!

La curiosidad: El acta se firmó en una posta de carretas, en medio de la nada, porque ninguno de los dos líderes quería entrar al territorio del otro por miedo a una emboscada. Fue una paz «a punta de pistola».

El trágico final de los hermanos Ibarra

Dato oculto: Francisco Antonio Ibarra (hermano del gobernador) fue asesinado en 1840 durante una revuelta. Juan Felipe, que ya estaba enfermo de hidropesía (se le hinchaba el cuerpo por retención de líquidos), tuvo que ver cómo su propia familia era diezmada mientras él perdía la movilidad. Murió en 1851, no por una bala, sino porque su cuerpo ya no podía más.

 

Declaración de autonomía de Santiago del Estero – Wikipedia, la enciclopedia libre

 

Te has perdido